Lo que nadie te cuenta sobre aprender a coser (y por qué engancha tanto)

El principio casi nunca es idílico Quien te diga que empezó a coser y todo le salió bien desde el primer día, probablemente no te esté contando toda la verdad. Al principio, lo normal es equivocarse: telas mal elegidas, puntadas torcidas, medidas que no cuadran y proyectos que acaban en un cajón “para otro día”. Y aun así, se sigue. Hay algo en el proceso que invita a intentarlo de nuevo. A descoser, volver a medir, ajustar y repetir. Aprender

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